AJEDREZ Y CEREBRO
El día jueves 25 de Junio del 2009, un hecho inédito ocurrió en los salones del Club Argentino de Ajedrez. Se desarrolló la Primer Jornada dedicada a "Ajedrez y Cerebro". Hasta donde llega nuestro conocimiento, no existe un antecedente similar en el mundo de las neurociencias ni del deporte y, lo más notable, es que la idea ha sido impulsada desde un club de ajedrez y no desde claustros académicos convencionales.
Durante el evento se abordaron diferentes temáticas de interés, intentando responder a diversos interrogantes:
¿Cuáles son los mecanismos mentales, y sus correlatos cerebrales, puestos en acción por el ajedrecista durante el proceso del juego?¿Es igual en el ajedrecista aficionado que en el experimentado?
¿Puede la práctica del juego constituir una estrategia mental que nos permita enfrentar el deterioro cognitivo propio del paso de los años?
¿Qué es un deterioro cognitivo "fisiológico" y cuándo entramos en el terreno de le "patológico"?
¿Puede el ajedrez, en tanto estrategia de gimnasia mental, ayudarnos a retrasar tanto e deterioro fisiológico como el patológico?
¿Tiene relación el ejercicio de "toma de decisiones" en el ajedrez con escenarios similares de la vida cotidiana?
El ajedrez, en cuanto arte, ¿pone también en juego las facetas más elevadas de la mente humana, tales como la intuición y la inspiración?
Si esto es así, ¿cuáles son las estructuras cerebrales involucradas?
¿Podemos alcanzar estos niveles de trascendencia a través de la práctica de nuestro noble juego?
El ajedrez genera puentes tendientes a una hermandad muy particular entre las personas de un mismo país y entre diferentes regiones del planeta. El
ajedrez educa al mismo tiempo que entretiene, tanto cuanto se lo practique en solitario como con un adversario ocasiona! o en tertulias grupales. Pero, por sobre todas las cosas, el ajedrez es un juego puramente intelectual y su práctica, sistemática y metódica, conlleva el uso de todas nuestras facultades mentales.
Una serie de antecedentes han llamado la atención acerca de las bondades de la práctica del ajedrez en el sentido que hemos señalado. La Dra Isabel de la Fuente, neuropsicóloga española, viene empleando la enseñanza del ajedrez en el tratamiento de sus pacientes con enfermedad de Alzheimer, al parecer con resultados alentadores. Datos anecdóticos dan cuenta de algunas curiosas observaciones, tales como la prácticamente ausencia de la mencionada enfermedad entre los ajedrecistas. Es llamativo también la práctica activa del juego, en alto nivel, de muchos maestros añosos, tal el caso del suizo Víktor Kortchnoi de 76 años; los maestros argentinos Osear Panno (72 años) y Miguel Najdorf, ya fallecido, que jugara torneos de maestros pasados sus 80 años. Un párrafo especial merece nuestro conocido Francisco Benko que, con sus 98 años, aún nos deleita con su juego brillante y su apasionamiento por los problemas artísticos del juego.
Como método de ejercitación en el plano de las funciones cerebrales superiores el Ajedrez, probablemente, no tenga parangón con ninguna otra actividad que pueda utilizarse para este fin. A través de su práctica se movilizan una multiplicidad de funciones y destrezas mentales; se estimula el estudio de líneas (libros, revistas, internet) y caminos para mejorar la concepción de tácticas y estrategias; se ejercita el abordaje sistemático de diferentes problemas y se adquiere habilidad, ante la presencia de eventualidades diversas, para una correcta toma de decisiones. En suma, el ajedrez parece constituir una herramienta de primera línea, sencilla de practicar y poco costosa, en la intención de luchar contra el deterioro de las funciones cognitivas inherente al transcurso de la tercera edad.
En un intento de responder a este caudal de interrogantes, un grupo de reconocidos profesionales del área de la neurología y psiquiatría, abordaron una serie de problemáticas específicas. Ai final de cada bloque de presentaciones ios mencionados profesionales participaron de mesas redondas, durante las cuales se respondieron preguntas y se presentaron aportes de invitados especiales y del público presente.
La reunión resultó sumamente exitosa; como pudo apreciarse por la elevada calidad de las exposiciones, la ávida participación del público y la persistencia de la atención de una nutrida concurrencia que mantuvo su presencia hasta el final de la Jornada.


